La mayoría de los electrodomésticos de gama blanca se reparan en la propia vivienda, y es lo que hacemos siempre que la avería lo permite.
El técnico diagnostica el problema in situ y, con las piezas que lleva en la furgoneta, deja el aparato en marcha en esa visita. Si hace falta un recambio concreto, lo localizamos y volvemos para terminar.